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CENTRO HISTORICO DE CORDOBA

MEZQUITA DE CORDOBA


Sobre el emplazamiento que hoy ocupa la mezquita parece que existió antiguamente algún tempo importante. En la época romana hubo uno pero se desconoce su dedicación. En el período visigodo se construyó la basílica catedral, dedicada a San Vicente. Cuando los musulmanes conquistaron Córdoba en el año 711 se pactó con los cristianos la continuación de su culto en ese templo, hasta el año 741. Con la llegada de los sirios se decidió que estos tomaran la mitad del edificio para mezquita. De esta forma la basílica se San Vicente fue dedicada por partes iguales al culto cristiano e islámico.

Esta situación continuó así hasta el 784, cuando el fundador del Emirato cordobés, Abd al-Rahman I decidió construir una mezquita de nueva planta. Como prueba de la tolerancia existente en aquella época se pactó con los cristianos la compra de la mitad de su basílica y se autorizó la reconstrucción de otras iglesias.


Plano de la Mezquita, con las sucesivas ampliaciones

LA OBRA DE ABD AL-RAHMAN I

Abd al-Rahman I mandó derribar la antigua basílica de San Vicente. La obra se inició en el año 785, y se realizó con gran rapidez.

Su hijo Hixem I concluyó la obra, especialmente los techos y construyó el alminar primitivo, la fuente de abluciones, una acequia para conducció del agua y los macassires laterales para las mujeres. La primera mezquita constaba de once naves longitudinales orientadas de norte a sur, con el mihrab al fondo de la nave central y el patio de abluciones al norte.

El interior de la primera mezquita exhibe la invención ideada para solucionar la elevación de las arcadas y plano de sustentación, mediante columnas y pilastras enlazadas por pares de arcos dispuestos a diferente altura.

Las columnas de esta primera mezquita van apoyadas sobre basas, hoy ya medio hundidas por haberse elevado el nivel del suelo. Los fustes se coronan por capiteles y cimacios. Los fustes de mármol son rosados en la nave central de mayor anchura y los restantes fueron colocados guardando una cierta armonía, según la coloración del mármol. Hay que destacar del entramado de arcos las dovelas alternadas de ladrillo y piedra que se voltean en herradura.

AMPLIACION DE ABD AL-RAHMAN II

En el año 833 Abd al-Rahman II (821-852) amplió la mezquita hacia el sur, prolongando las naves longitudinales con ocho tramos suplementarios. Su hijo Mohamed I realizó adiciones y decoraciones en el año 856. También se construyó en su reinado la portada que se abre a poniente, conocida como “Puerta de San Esteban”. Su sucesor Almondhir construyó la cámara del tesoro, y su hermano, Abdallah, edificó el primer pasadizo, volteado por un arco que unia la mezquita con el alcazar residencia de los emires.

La ampliación en profundidad de la mezquita realizada por Abd al-Rahman II señala el momento de transición del arte heredado de los romanos y visigodos al califal de Córdoba que se pone de manifiesto con la aparición de capiteles y cimacios labrados por musulmanes cordobeses. Los fustes son en su mayoría visigodos aunque destacan por sus superficies estriadas y pares de collarines interpuestos. Los capiteles cordobeses son muy bellos, de delicada talla y formato corintio, donde se apunta ya en algunos el modelo de “nido de avispa” característico del Califato.

OBRAS DE ABD AL-RAHMAN III

El califa Abd al-Rahman III (912-961) mandó construir en el 951 un nuevo alminar en substitución del primitivo. El nuevo alminar subsistió hasta el siglo XVI.

AMPLIACION DE AL-HAKEM II

Hijo de Abd al-Rahman III, ordenó una nueva ampliación hacia el sur de la mezquita, debido al incremento de la población de Córdoba.

Esta penúltima ampliación, la más esplendorosa, consistió en prolongar las naves primitivas hacia el sur con otros doce tramos.
Se derribaron el antiguo mihrab y la cámara del tesoro. Los muros laterales fueron prolongados, se levantó uno nuevo a mediodía y se abrieron dobles arcos de herradura sobre el primitivo lienzo meridional para comunicar la parte vieja de la mezquita con la ampliación.

Se edificó el nuevo mihrab, con la participación de artistas enviados por el emperador Constantino Porfirogeneta de Bizancio.
Al-Hakem II superó a sus antecesores en la ampliación de la mezquita, añadiendo novedades de un arte en plena pujanza y logrando un equilibrio genial. Se matizaron con nueva sensibilidad las viejas estructuras, modificando los planos de sustentación de columnas y arquerías por nuevos espacios cupuliformes. Antes de iniciarse la prolongación de las naves centrales, se establecieron, a modo de ingreso en las mismas, tres capillas lucernario con hermosas cúpulas, entre las que solo persiste la conocida hoy como capilla de Villaviciosa.

A partir de las capillas de enlace, se desarrollaron las distintas naves en sentido longitudinal, con la central más ancha, y cuyos elementos fueron tratados con mayor riqueza y primor.
Los fustes van alternados por su coloración con capiteles corintios que coronan los de mármol azul, mientras que los compuestos rematan los fustes rosados.

Otra de las grandes novedades introducidas en esta ampliación es el uso del mosaico, que cubre, por ejemplo el frente del mihrab y la cúpula de la antesala que le precede. Los temas florales, muy utilizados y de extraordinaria belleza permiten apreciar su ascendencia bizantina. Por el contrario, los mosaicos que cubren las capillas laterales del mihrab responden ya a un diseño cordobés.
La bóveda que reviste el vestíbulo central del mihrab está compuesta de gallones recubiertos de asombrosos mosaicos.

Otra innovación consistió en la decoración a base de yeserías delicadamente labradas, técnica que más tarde se difundió por todo el arte hispano-musulmán y mudéjar.

AMPLIACION DE ALMANZOR

A Al-hakem II le sucedió Hixem II, y a éste Ibn-Amir, que era una persona ambiciosa y un gran estratega. Consiguió triunfos militares importantes que le dieron el título de Al-Mansur, que en árabe significa “el vencedor”. De ahí que los cristianos lo llamaran Almanzor.

Durante su mandato y entre 987 y 990 se realizó la última ampliació de la mezquita que casi duplicó su superficie, añadiendo ocho naves al este. El mihrab y sus dependencias permanecieron intactos afortunadamente, aunque quedaron descentrados. El patio fué también completado y se instalaron cuatro pilas de abluciones y un aljibe muy orifinal.

La obra de Almanzor tiene menor importancia artística que las anteriores y representa al comienzo de la decadencia de esa cultura.
Los fustes de las columnas pierden su anterior robustez y los capiteles son de menor tamaño, aunque conservan el diseño de los utilizados por Al-Hakem II.

Los dobles arcos de herradura van dovelados totalmente en piedra, desapareciendo las dovelas de ladrillo, que son sustituidas con piedra pintada de ocre. Destacar también los arcos trebolados y unas ojivas túmidas que son las primeras que aparecen entre los musulmanes, situadas en el primer tramo de las naves.

A partir de este último renacer del poderío califal viene la desmembración y, como consecuencia, ninguna obra de importancia, salvo las imprescindibles de reparación y mantenimiento, volvieron a realizarse durante la ocupación musulmana.

CATEDRAL CRISTIANA DE SANTA MARIA LA MAYOR

Después de la reconquista de Córdoba por los cristianos la mezquita sufrió algunos desperfectos, como la construcción de un altar sobre la capilla de Villaviciosa, la reforma de la capilla Real y de otras adosadas a los muros exteriores.

La primera reforma importante se hizo a fines del siglo XIV, por iniciativa del obispo Iñigo Manrique. Reformó por completo el espacio que ocupaba la capilla mayor. Se desmontaron las columnas y arcos del recinto y se construyeron dos altos muros que fueron traspasados por ventanales góticos y florido rosetón ojival.
La gran obra reformadora, sin embargo, se realizó a principios del siglo XVI por iniciativa del obispo Alonso Manrique, que se empeñó en que la capilla mayor de la nueva catedral cristiana tenía que alzarse sobre el eje transversal central del monumento árabe, en vez de estar a un lado como hasta entonces.
La planta de la nueva catedral de Santa Maria es en cruz latina. Los distintos estilos (gótico isabelino, plateresco y manierista) que influyeron en su fábrica se deben al largo período de tiempo que duró esta obra. Se inició en 1523. El tabernáculo se terminó en 1653 y el coro y púlpitos de madera en 1766.
El retablo mayor, en mármol rojo de Carabuey, fue comenzado en 1618 por el jesuita Alonso Matías y terminado 10 años después por Juan de Aranda Salazar. Se trata de uno de los mejores retablos protobarrocos españoles, con pinturas de Antonio Palomino.
El tabernáculo, hecho con mármoles de variados colores, es una joya barroca por la diversidad y formas de las piezas que lo constituyen. El coro es una magnífica obra de talla en madera de caoba del escultor sevillano Pedro Duque Cornejo.

Entre las capillas laterales hay que destacar:

- Capilla del Cardenal, situada sobre el costado izquierdo del Mihrab, donde está el sepulcro del Cardenal Salazar.
- Capilla de las Animas, donde está enterrado el poeta Garcilaso de la Vega
- Capilla de San Bartolomé, que conserva los restos del poeta cordobés Luis de Góngora y Argote.

Mezquita de Córdoba - interior





Ultima actualización: 11 de Noviembre de 2008


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