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ITALIA: BASILICA DE SAN FRANCISCO DE ASIS
LA BASILICA DE ASIS RECUPERA LOS FRESCOS DESTRUIDOS POR EL TERREMOTO DE 1997
EFE, 6 de abril de 2006
Han sido necesarios ocho años de investigaciones y la labor de un amplio equipo de expertos
Tras 160.000 horas de trabajo y una inversión de dos millones de euros, los frescos de la
basílica superior de san Francisco de Asís, reducidos a miles de fragmentos por el terremoto
de 1997, han sido abiertos de nuevo al público tras pasar por una ingente tarea de
restauración. Han sido necesarios ocho años de investigaciones y la labor de un amplio equipo
de expertos para colocar los diminutos fragmentos recuperados en su lugar original con
la ayuda de avanzadas técnicas informáticas.
El resultado es algo "que está muy cerca del milagro", ha destacado el ministro italiano de
Cultura, Rocco Buttiglione, durante el acto de inauguración bajo el famoso fresco de san
Mateo que Cimabue, maestro de Giotto, realizó a finales del siglo XIII en una de las bóvedas
del templo franciscano.
Ese fresco y otras importantes pinturas quedaron reducidas a escombros por el seísmo que
sacudió la región de Umbria (centro de Italia) el 26 de septiembre de 1997, que causó el
derrumbe del ábside de la basílica superior y la muerte de dos frailes y dos técnicos que
supervisaban los daños de un terremoto anterior.
Reconstrucción
Poco después de la tragedia comenzaron las tareas de restauración, con una primera fase
en la que los expertos trabajaron mano a mano con los equipos de bomberos para recuperar
de entre los escombros cerca de 300.000 fragmentos de los frescos destruidos.
Se tardaron entre cuatro y cinco años en clasificar y devolver a su emplazamiento original
los pedazos que habían pertenecido a las imágenes de santos que decoraban las arcadas
laterales y a un fresco de san Jerónimo atribuido al joven Giotto que se asentaba sobre
el ábside. La restauración de estas pinturas concluyó en 2002, con el logro de haber
resucitado de un montón de escombros cerca del 70 por ciento del fresco original de
Giotto. Una vez culminada esa tarea, los expertos emprendieron la última y más compleja
parte de los trabajos: la reconstrucción del fresco de san Mateo realizado por Cimabue,
que quedó destruido en su totalidad, así como la de la llamada "cúpula estrellada".
La clasificación, catalogación y restauración de las piezas se prolongó durante años en
laboratorios de Asís y del Instituto Central de la Restauración (ICR) de Roma, que con un
avanzado programa informático basado en fotografías del original lograron recomponer un
20 por ciento de la obra de Cimabue.
La directora del ICR, Caterina Bon Valsassina, ha advertido, sin embargo, de que los escasos
fragmentos recuperados de este fresco hacen que, aún después de la restauración, "resulte
imposible reconstruir la imagen de la obra". No obstante, "decidimos devolverlos a su
lugar porque temíamos que, olvidados en cajas, corriesen el riesgo de no verse nunca más
en el contexto arquitectónico al que pertenecían".
El ministro de Cultura ha aplaudido la "extraordinaria tarea" de los expertos del ICR y de
otros organismos públicos y privados que, señaló, conjugaron "pasión y ciencia" para hacer
de los frescos un legado artístico para el futuro.
ABC 6 de abril de 2006
Los frescos de Asís pulverizados por el terremoto, «cerca del milagro»
Tras 160.000 horas de trabajo y una inversión de dos millones de euros, los frescos de la
basílica superior de San Francisco de Asís, reducidos a más de 300.000 fragmentos por el
terremoto de 1997, semuestran de nuevo al público desde ayer tras una ingente restauración,
informa Efe. Ocho años de investigaciones y un amplio equipo de expertos permitieron colocar
los diminutos fragmentos recuperados en su lugar original, como si de un puzzle se tratara,
con la ayuda de la informática y una enorme dosis de paciencia. El resultado «está muy cerca
del milagro», destacó el ministro italiano de Cultura, Rocco Buttiglione, durante el acto
de inauguración bajo el fresco de San Mateo que Cimabue, maestro de Giotto, realizó a finales
del siglo XIII
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